Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 25 febrero 2010

Una premisa basica del libro de Stephen Gilligan “La valentía de amar” es que “el río de la vida nos atraviesa a todos, trayéndonos todas las experiencias conocidas por la humanidad. En este sentido la vida no persigue, ayudándonos a ser cada vez más plenos como seres humanos. No podemos engañar a la vida: no podemos evitar las experiencias básicas de miedo, alegría, ira, tristeza, excitación, envidia y así sucesivamente. La cuestión básica es nuestra relación con este río de la vida. Podemos temerlo y tratar de detenerlo con un dique, ignorarlo y explotarlo, o aceptarlo y trabajar con él. A esta última habilidad relacional le damos el nombre de amor”.

A Stephen Gilligan le gusta usar constantemente poesías y metáforas. Su libro es una extraordinaria y poética inspiración que te atrapa y no puedes soltar hasta el final del libro.
Una de sus recetas “mágicas” es el estar centrado y conectado. Para ello propone entre otras, “suavizar la mente”: “por ejemplo para relajar la mente, conviene adoptar la idea budista de que la mente es espacio y el espacio es cielo. Sentimos que el espacio donde se mueve los pensamientos es una “apertura” o un “vació lleno”. (…)
“Mente suave” significa mayor concentración, mayor capacidad de respuesta y una mayor agudeza conceptual.”

Estas maravillosas palabras de Gilligan invitan a practicar la relajación y la meditación. En este sentido la meditación nos permite experimentar el desapego del pensamiento, “yo no soy mi pensamiento”, porque cuando el pensamiento ya no sirve -es decir, cuando la persona está atascada, sobrecargada, tensa- puede conectar con lo que Milton Erickson llamó el “lugar en medio de ninguna parte”, Deepak Chopra ” “el campo de todas las posibilidades”, o la ciencia cuántica “el campo de las infinitas posibilidades”. En palabras de Gilligan “este es un espacio del que puede surgir una experiencia nueva y fresca. Ofrece alivio al pensamiento/acción compulsiva y permite retomar a la experiencia básica de estar presente. Es un antídoto para la mente atrapada en el ciclo interminable de la acción. Aquí podemos vivir una experiencia de paz y curiosidad, y sentir la renovación del autoamor”.
Y yo me atrevo a añadir, del amor al otro, del AMOR A LA VIDA.

Anuncios

Read Full Post »